AGRONOMÍA

   

El proceso comienza con una semilla (el grano) sembrada en arena, donde germinará y se convertirá en una plántula pequeña llamada chapola. Después de 3 meses ésta se trasplanta a una bolsa donde sigue creciendo hasta que esté lo su cientemente fuerte para ser trasladada al campo, lo que normalmente tarda entre 2 y 4 meses.

Una vez sembrado, el árbol se puede demorar hasta 2 años antes de dar su primera cosecha; su ciclo de producción es normalmente de 6 años antes de ser soqueado o reemplazado por uno nuevo. La soca se hace cortando el tronco del árbol a una altura de 30 centímetros sobre el suelo. De este tallo salen varios retoños nuevos, de los cuales se escogen dos, que crecerán hasta ser un árbol nuevo que producirá café por otros 6 años. Estas prácticas varían de país en país y van cambiando con el tiempo. Anteriormente en Colombia los árboles podían permanecer por décadas antes de ser reemplazados o podados.

Para que un árbol produzca granos primero necesita orecer. Esta orescencia llega normalmente después de un periodo seco intenso, donde el estrés hídrico hace que el árbol desate su proceso reproductivo para garantizar su descendencia. La or cae en pocos días y de su tallo brota un pequeño grano que se demorará entre 7 y 9 meses para desarrollarse completamente.

Germinación

Almácigo

Siembra

El café crece entre los trópicos de Cáncer y Capricornio

En estas latitudes, la altitud sobre el nivel del mar a la que es sembrado el árbol es determinante para la calidad final. Mientras más alto el lugar del cultivo, (en Colombia el rango es entre 1200 y 2200 metros) más frío es el clima y más lento es el desarrollo del grano. Esto hace que los granos a mayor altura sean más densos, lo que ayuda a conservar componentes que se encuentran entre sus paredes celulares y que son precursores aromáticos importantes. La temperatura ideal para un proceso adecuado de llenado del grano es entre 17 y 23 grados centigrados. Además, la altura también es importante ya que hace más difícil que las plagas ataquen al cafetal, lo que permite sembrar variedades que producen mejor taza pero que son más susceptibles a enfermedades y plagas.

Por último, cabe resaltar que la calidad del suelo también es determinante. Este debe ser rico en materia orgánica y en un sinnúmero de elementos menores y mayores para poderle dar al grano una “dieta balanceada” y así poder alcanzar la mayor complejidad aromática y mantener al árbol lo más sano posible.

Plagas y enfermedades más comunes

Roya del café

Enfermedad producida por un hongo, que se desarrolla por debajo de las hojas, en forma de manchas amarillas. De estas sale un polvillo amarillo que contiene las esporas del hongo, las cuales se dispersan por todo el cultivo. La roya causa la caída de las hojas y la reducción de la producción del cafeto.

Broca del café

Pequeño gorgojo negro de 1,5 mm de largo, que penetra el fruto de café ya formado, donde se alimenta y pone entre 35 y 50 huevos. Un fruto puede tener hasta 100 brocas, las cuales destruyen el grano. Luego solo las hembras salen a colonizar y destruir el resto de los frutos de café.

Arañita roja del café

Microscópico ácaro difícil de distinguir a simple vista. Se alimenta de las hojas del cafeto por la parte superior. El calor y el polvo le ayudan en su propagación. Las hojas se vuelven de color rojizo o marrón, afectando la alimentación del cafeto. Las hojas pueden caer, afectando la producción.

La edad promedio de un caficultor colombiano es de 55 años.

Las nuevas generaciones no ven en el café una oportunidad de salir adelante, lo que pone en riesgo nuestra tradición cafetera.

¡Esto debe cambiar!

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